Depresión

Para superar la depresión, el método NEOPsy no cuenta con antidepresivos. Su objetivo es apoyar al paciente en su regreso gradual a la vida normal.

La depresión y su realidad

La depresión es un fenómeno que sorprende el individuo durante toda su vida y que puede cambiar la manera de vivir a diario.

De hecho, ella corresponde al momento en el cual el estado afectivo bascula y se convierte en uno negativo. Es la percepción misma de la vida que se vuelve oscura, triste y esencialmente pesimista.

La depresión cambia verdaderamente la vida, con consecuencias que pueden afectar el destino profundamente. Sus “victimas” se sienten perdidas y deben luchar para recuperar su vida de antes. Esta lucha puede parecer difícil, incluso imposible. En realidad, muchas personas no salen más de aquella y se convierten en abonados a la psiquiatría, que las acompaña en este laberinto para fidelizarlas.

Al principio y a pesar de su depresión, los enfermos permanecen optimistas, retienen su esperanza y se muestran muy receptivos a las promesas de la psiquiatría que los ofrece la perspectiva de una ayuda para recuperar sus vidas de antes. Y esto ocurre muy a menudo. ¡Con demasiada frecuencia! Un gran nombre de personas está aún perdido en los enredos de la psiquiatría que agota progresivamente sus promesas y sus soluciones. Además, los depresivos adoptan las soluciones propuestas, con tratamientos que aumentan o cambian, pero con resultados frecuentemente modestos o pesimistas. Son estos resultados desfavorables que les hacen perder la esperanza. Sigue une fase de desesperación y resignación.

Delante estos fracasos evidentes, la psiquiatría clásica reconoce sin embargo haber hecho todo, todo lo que se debe, haber hecho su máximo, y sugiere que, con un poco de coraje, se puede ganar. Los pacientes terminan comúnmente, demasiado frecuentemente, después de años de terapia y tratamiento, a tener que aceptar o “acomodarse” a su situación no resuelta. Entonces, muy a menudo, los pacientes desanimados se involucran menos y menos en su lucha por la vida y se convierten de esta forma en víctimas de la DEPRESIÓN.

Además, una psicoterapia sigue la otra, que se perciben como la única manera de reconocer y aliviar el sufrimiento depresivo, pero en un clima de fatalismo irreversible. Los psicoterapeutas, por la natura de sus profesiones y de sus personalidades empáticas, aportan sostengo y consuelo. Este proceso puede cultivar la aceptación de la depresión como una enfermedad pesada, crónica y difícil de vencer.

Mas aun, las psicoterapias hacen muchas veces el inventario de los problemas susceptibles de ser la fuente de una depresión. Esto puede dejar la impresión a los pacientes que sus vidas estén llenas de problemas y llegan a justificar de esta forma una depresión que no se va.

Los pacientes depresivos generalmente toman antidepresivos, pero siguen siendo depresivos. Una pregunta sencilla podría hacerse: ¿cuál sería el interés de seguir con un tratamiento basado sobre antidepresivos si la depresión se queda? La respuesta es siempre la misma: los antidepresivos parecen ayudar y evitar lo peor. Muchos pacientes han intentado de pararlos, sin lograrlo… En realidad, tienen miedo de pararlos para que sus estados no empeoren. Los antidepresivos acompañan la depresión y los pacientes depresivos y esto a pesar de los efectos adversos como la perdida de la libido, el desreglamento del sueño, el aumento de peso, o la ansiedad de fondo etc.

La realidad de la depresión se resume así:

  • La depresión queda una enfermedad difícil y crónica que se debe de aceptar con resignación
  • La psiquiatría actual prescribe antidepresivos que no paran la depresión, sino solamente la acompañan.
  • La depresión bascula la vida de los pacientes, una vida que se vuelve triste, pesimista y que nunca será de nuevo como antes.

El enfoque NEOPsy desea cambiar la realidad de la depresión, pero para conseguirlo, se debe antes de todo de comprender sus fenómenos específicos.

Los fenómenos específicos de la depresión

No resulta difícil reconocer una depresión. Esta descrita por todos los sitios de la misma forma, en todos los libros y sobre todos los sitios web.

Según la concepción NEOPsy, la depresión es un régimen del cuerpo y del alma que genera los cambios en estos niveles.

Por eso, comprender los fenómenos y los mecanismos de la depresión es una etapa crucial que condiciona su sanación.

En nuestra visión, este régimen del cuerpo y del alma modifica cuatro esferas en una persona depresiva:

  • La esfera biológica u orgánica que concierne el cuerpo, con una disminución de energía, cansancio, perturbación de sueño, de apetito o de peso etc.
  • La esfera de la percepción que concierne la manera de percibir el mundo, con tristeza, pesimismo, lagrimas, disminución de la alegría de vivir etc.
  • La esfera de las capacidades de acción, con una reducción de la capacidad de trabajar, de concentración, de resolución de problemas etc.
  • La esfera de las conductas que estarán inhibidas, con una disminución del contacto social, de las actividades de afición, la sexualidad etc.

Esta representa una forma inédita de definir la depresión que proviene de nuestra reflexión original acerca de este fenómeno que se basa en una cuestión de régimen de vida, impuesto a la persona.

En vez de crear listas descriptivas de síntomas y manifestaciones, como se puede ver por todos los sitios, nosotros estimamos que es necesario comprender los mecanismos que las producen. De esta forma, lográramos a entender mejor y a saber que hacer para curar la depresión, en lugar de aceptarla en un espíritu de resignación. Aquí hablamos de la lucha contra la depresión.

La lucha contra la depresión

Para luchar contra la depresión, conviene abordarla de una manera rigurosa y lógica, para encontrar una solución eficaz y adaptada a cada paciente. No creemos que sea absolutamente necesario proponer a todos los pacientes la misma y única solución: la psicoterapia y/o los antidepresivos.

El tratamiento de la depresión debería obtener resultados buenos, sino puede ser que el proceso terapéutico no esté planteado correctamente.

¿En este caso, como explicar la situación de una persona que se encuentra en la psiquiatría después de muchos años de tratamiento y de psicoterapia y que no logra recuperar su vida de antes? ¿Qué es que no funciona en el tratamiento o en la terapia? Muchas personas tienen el derecho de hacerse esta pregunta, incluso los parientes de los pacientes.

Luchar contra la depresión contiene tres etapas sencillas y lógicas: comprender la depresión, actuar contra aquella y obtener resultados favorables.

Comprender

Comprender es una etapa esencial y necesaria que prepara y organiza la intervención terapéutica a fin de obtener resultados favorables.

COMPRENDER la depresión significa entender el sistema y los mecanismos de la regulación del humor y las causas que pueden desreglarlo.

El sistema del afecto contiene tres mecanismos:

  • El mecanismo psicológico o la reacción emocional
  • El mecanismo de la personalidad y
  • El mecanismo biológico que reúne todos los elementos del cuerpo (los glandes, las neuronas, los hormones etc.)

La comprensión correcta de los fenómenos de la depresión facilita el entendimiento de las causas y permite la orientación hacia soluciones específicas.

 

Tipos de depresiones

 1. La depresión psicológica o reaccionaria

Las causas de la depresión psicológica o reaccionaria son los acontecimientos negativos de la vida que nos afectan. Las causas las más difíciles de la depresión psicológica son la pérdida del empleo, las separaciones afectivas, el fallecimiento de un prójimo o un divorcio.

El sistema psicológico del humor maneja la adaptación afectiva y emocional de estos acontecimientos.

La depresión debida a los acontecimientos desfavorables es simplemente una reacción normal. Todas las personas estarán tarde o temprano confrontadas a acontecimientos desfavorables y experimentarán esto tipo de depresión, que, a pesar de su aspecto desagradable, permanece normal, natural y legítimo.

La intensidad y la duración de la depresión psicológica (o reaccionaria) son proporcionales a la gravedad del acontecimiento (la causa) que la ha provocado. Más el acontecimiento es grave, más la intensidad de la depresión será alta.

 2. La depresión debida a la personalidad

La personalidad es innata, ella representa nuestra manera de funcionar. Somos diferentes según nuestra forma de reaccionar y comportarnos. Cuando la personalidad presenta características exageradas, como por ejemplo estar demasiado sospechoso, demasiado obstinado, demasiado desconfiado, demasiado ingenuo etc., la adaptación a la vida genera sufrimiento.

Esto tipo de depresión esta siempre provocada por acontecimientos de la vida, aun banales, pero que son difíciles de “digerir” por las características problemáticas de la personalidad. “Digeridos difícilmente” significa que los acontecimientos de la vida generan reacciones emocionales amplificadas. Encontramos este tipo de reacciones amplificas por ejemplo en el trastorno de la personalidad borderline, en el cual la depresión es una característica dominante. Hemos encontrado muchos pacientes depresivos con trastornos de personalidad que no habían sido diagnosticados.

3.  La depresión biológica

El sistema biológico del humor contiene todos los elementos del cuerpo que pueden afectar el humor: los glandes, las neuronas, los hormones, el sistema vascular, el cerebro etc. El sistema biológico del humor puede desreglarse por varias causas externas o internas. Por eso, si un elemento (como la tiroides) del sistema biológico del humor esta desreglado, se puede provocar una depresión de tipo biológico. Por ejemplo, en el hipotiroidismo, la disminución de la secreción hormonal de la tiroides es una causa biológica interna que provoca la depresión biológica.

Otros factores pueden causar la depresión biológica como los medicamentos, los traumatismos cráneo-cerebrales, los factores genéticos, la consumación de substancias toxicas (alcohol, cannabis, cocaína, éxtasi, heroína, etc.) la perturbación del sueño, algunas enfermedades, el ciclo menstrual o la menopausia etc.

Aunque un medicamento banal (como el ibuprofeno, por ejemplo) puede desreglar el sistema biológico del humor y provocar una depresión. Sobra leer el aviso de los medicamentos para notar un riesgo relativo de depresión.

El desreglamento del mecanismo biológico del humor actúa por una amplificación permanente de las reacciones emocionales. Estos pacientes son conscientes de sus reacciones exageradas con respecto a algunos acontecimientos y que no falta mucho para afectarlos.

La depresión biológica no es generalmente diagnosticada o considerada como una causa posible de depresión, ya que en los manuales de psiquiatría no existe una descripción completa del sistema del humor.

 4. La depresión mixta (psicológica y biológica)

La mayor parte del tiempo, la depresión es mixta, al mismo tiempo psicológica y/o biológica y/o de personalidad. La depresión mixta es el resultado de la perturbación simultanea del sistema psicológico, de personalidad o biológico del humor, como en el ejemplo de un joven que traversa una ruptura afectiva (causa psicológica), qui además ha un trastorno de la personalidad borderline (causa de personalidad) y que además de esto fuma cannabis (causa biológica).

La depresión mixta es una característica poco conocida: la amplificación desproporcionada de la intensidad y de la duración de las reacciones emocionales con respecto a la gravedad de los acontecimientos de la vida (esto podría parecer complicado).

Esta amplificación desproporcionada de las reacciones afectivas es la imprenta de la depresión mixta, como si el sistema psicológico del humor fuera parasitado por el sistema biológico o por un trastorno de la personalidad. Esta contaminación en el sistema del humor deja la sensación de un blocaje interior del cual muchas personas se quejan.

Esta es la razón por la cual la dificultad principal del tratamiento de la depresión reside en la identificación correcta de sus causas. Ella determinará los pasos siguientes, y el tratamiento que puede ser adaptado y eficaz o no.

La influencia del componente biológico o de la personalidad sobre el humor puede afectar una vida entera, bloquear el potencial de la persona para desarrollarse y puede, aunque ruinar su vida.

Actuar

INTERVENCIÓN terapéutica/resultados

Según nuestro razonamiento, si la causa de la depresión es psicológica, la solución debe ser un tratamiento de la misma natura, es decir psicológico. Una solución dicha psicológica significa iniciar una psicoterapia.

La psicoterapia debe ser guiada con inteligencia y esta exclusivamente centrada sobre las causes al origen de la depresión. Hacer una psicoterapia sobre los problemas de la infancia es una pérdida de tiempo si no han marcado el inicio de la depresión.

Por ejemplo, si un paciente cae en una depresión debida a problemas en el trabajo (acoso o agotamiento), la psicoterapia debe focalizarse sobre los problemas ligados al trabajo y no en problemas de la niñez.

Al contrario, si la causa de la depresión es biológica, su solución terapéutica debe ser de la misma natura, biológica. Una solución biológica requiere un tratamiento que actúa sobre el sistema biológico para mejorar y equilibrar su funcionamiento.

Los tratamientos (las soluciones) biológicos son de dos tipos:

  • los buenos medicamentos y
  • las buenas conductas que modifican las conductas nocivas al origen de la perturbación del sistema biológico. Por ejemplo, si la causa de la depresión biológica es la consumación de cannabis, la solución será su interrupción.

Si la depresión es mixta, las soluciones serán mixtas también: psicológicas (psicoterapia) y biológica (medicamentos y/o buenas conductas).

El valor de nuestra intervención terapéutica se justifica por los resultados que obtenemos. La persistencia de la depresión a pesar de un tratamiento refleja la ineficacia del último que se debe dudar.

La medida de los resultados

Cuando un tratamiento esta proporcionado, los parámetros del humor deben medirse por herramientas específicas.

Un tratamiento que obtiene resultados favorables debe mantenerse.

Un tratamiento que no obtiene resultados positivos no debe continuar.

Esta es la razón principal que justifica el empleo de herramientas específicas para grabar la evolución y medir los resultados.

Resultados buenos confirman un tratamiento adecuado, mientras resultados malos lo ponen en duda.

Además, el tratamiento debe ajustarse en función de otros aspectos como la tolerancia a los medicamentos, efectos secundarios, las preferencias del paciente etc.

El tratamiento debe seguir la evolución terapéutica adaptada periódicamente a los resultados.

Convención NEOPsy

En la acción terapéutica existen dos partes que hacen un pacto, una convención, con rigor. Esto implica algunos compromisos y deberes asignados. Sin esta convención, los resultados quedan aleatorios.

El uso de las herramientas NEOPsy hará parte del esfuerzo terapéutico que el paciente y sus parientes deberán reunir.

Los cuidadores y los pacientes se comprometen en un procedimiento que les obliga a cada uno de trabajar con rigor para conseguir.

El enfoque NEOPsy organiza de esta forma las etapas y focaliza los esfuerzos.

Resultados

¿Porque el paciente, sus parientes y los cuidadores deberían movilizarse para reunir esfuerzos a largo plazo? Para obtener resultados favorables, en otros términos, para combatir y vencer la depresión.

Estos resultados obtenidos confirman o validan la utilidad y la eficacidad de nuestro esfuerzo.

El problema principal de la psiquiatría actual proviene del hecho de que los resultados estén validados por los cuidadores y no por los pacientes y sus parientes. El mensaje que la psiquiatría actual comunica es que los resultados son lo mejor que se puede obtener.

En la realidad de los pacientes y de sus parientes, estos resultados generan perdida de esperanza y resignación. Los pacientes y sus prójimos no tienen argumentos para luchar contra esta resignación.

La medida de la grabación de los resultados por los pacientes y sus parientes se convierte en una solución objetiva para vigilar la evolución de la depresión, mejoramientos o deterioraciones eventuales, mas la sanación.

En ese sentido, hemos elaborado herramientas especificas para la medida del humor que deben aplicarse al inicio del tratamiento.

Otro aspecto importante, si el paciente llega con un tratamiento ya empezado, es necesario evaluarlo con respecto a su estado, considerado como el resultado directo de tratamientos anteriores o presentes. El tratamiento es bueno si el estado del paciente es bueno. En ese caso, deberíamos comprobar si aquello es óptimo también. Un tratamiento eficaz produce resultados durables, traducidos por la desaparición durable de la depresión y al mejoramiento de los síntomas asociados (ansiedad, sueño etc.).

Al contrario, si el paciente sufre aun de una depresión recién o crónica a pesar de un tratamiento, conviene analizarlo y cuestionarlo, después intentar otros tratamientos capaces de mejorar los resultados.

El diagnóstico de la depresión

Según los libros diagnósticos CIM 10 o DSM V, el diagnóstico de la depresión se basa sobre la identificación de 5 síntomas bajo 9:

  • el humor depresivo,
  • la disminución del interés para actividades y la desaparición del placer para actividades agradables,
  • la modificación del apetito alimentario y del peso,
  • la perturbación del sueño,
  • la ralentización psicomotora o la agitación,
  • el cansancio,
  • un sentimiento de desvalorización,
  • dificultades de la atención o de la concentración,
  • ideas suicidarías.

Ese diagnóstico es muy restrictivo y no tiene en cuenta las causas. Pero la llave de la problemática de la depresión reside en la identificación correcta de las causas y de su natura. Es como si el diagnostico de un problema de coche debiera resumirse a una observación sencilla que determina el hecho de que el coche esté averiado, mientras un diagnostico bueno tiene que identificar la causa de la falla. La lista de las 9 manifestaciones no es necesaria para reconocer una persona depresiva, mientras la comprensión de los mecanismos de la depresión queda prioritaria.

La psiquiatría actual no beneficia de un modelo útil y capaz de explicar de una manera sencilla los mecanismos de la depresión, para identificar correctamente sus causas.

Hace falta pues explorar, analizar y descomponer todas las causas posibles de la depresión para determinar sus fuentes. Por ejemplo, las depresiones mixtas tienen una causalidad mixta con una o varias causas psicológicas y una o varias causas biológicas, sin mencionar la personalidad.

De esta forma, la depresión de cada persona queda única, a pesar de tener el mismo aspecto, pero por causas diferentes.

Para tratar eficazmente cada depresión, conviene identificar correctamente las causas para que el tratamiento esté adaptado y especifico.

En conclusión, en el diagnóstico de la depresión, hay que determinar si la depresión es psicológica o si ella se debe a la personalidad, si es únicamente biológica o si es mixta.

Es un error prescribir el mismo tratamiento para cada depresión (psicoterapia y/o antidepresivos).